Calles deslucidas,
tambaleantes esquinas se aferran a a sus cimientos.
Vuelcan los puentes,
el agua los salta
porque el agua siempre encuentra su camino.
Aquí no hay nada.
Puedes pensarlo,
abrir una ventana ya entrada la noche
cuando los semáforos parpadean en colores.
Idéntico código, de indescifrable belleza.
Ver lo mismo nunca es igual.
El tumulto del silencio.
0 Comentarios.:
Publicar un comentario en la entrada